martes, 23 de diciembre de 2008

GANADO MARCADO

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Los bolsilibros se marcaban, cuando se ponían a saldo, y lo hacían las editoriales al ofrecerlos en venta por segunda vez a un precio inferior, y para evitar que se vendiesen al precio original de la portada.

La práctica más habitual era cortar una esquina, también se agujereaban con un taladro, o lo menos agresivo se manchaba el borde de las hojas de rojo.

En ésta portada, de ejemplo, se puede ver el agujero que taladra todas las hojas en la parte inferior del ejemplar.

Esta práctica, de marcar las novelas como si fueran reses, se utilizaba no sólo en las novelas del oeste, sino también en los demás géneros que forman la amplia familia de los bolsilibros.